Shopping Cart:

Carro vacío

¿Cuánto hace que no te sorprende el sonido de una banda? No es habitual encontrarse con bichos raros dentro del panorama musical; por mucho que uno alardee de hacer algo diferente siempre suele haber un precedente, incluso, a veces, una fuente de inspiración más que evidente.

Pues bien, agarra con fuerza el vinilo que tienes entre tus manos y no lo dejes escapar porque estoy seguro de que los suecos Skurkarna van a desconcertarte y te van a dejar boquiabierto.

Skurkarna es una palabra sueca de difícil traducción, que equivaldría en castellano a pillos, canallas o golfos, tras la cual se oculta un cuarteto de tunantes salidos de las calles de Gotemburgo; músicos experimentados que han militado en bandas como The Pricks, The Archers o The Hollywoods. Su apuesta es decididamente instrumental, herencia directa de la música surf de los 60's, pero calificar el sonido de Skurkarna como surf es quedarse en la superficie de un entramado sonoro mucho más complejo. Ellos prefieren etiquetar su música como “crime-rock” y en una de sus entrevistas dicen ofrecer “rock instrumental criminalmente enfermizo”. ¿De qué va toda esta movida?, os estaréis preguntando, pues de fusionar la cultura “noir” de los 40's, 50's y 60's, sobre todo la cinematográfica, con la música instrumental; he ahí la pócima secreta, el opio que te va a enganchar de por vida a Skurkarna. Por los temas de esta banda sueca se pasean todo tipo de delincuentes de baja estofa, atracadores de bancos, chantajistas, vividores y antihéroes, todo ello en un ambiente que huele a bajos fondos, a humo de cigarrillo y a gasolina. Su puesta en escena es también llamativa, ya que el cuarteto aparece enfundado en unas curiosas máscaras, lo que incrementa el misterio en torno a la banda. ¿Quiénes son Skurkarna? Poco se sabe al respecto, podemos decir que Rufus, a la guitarra, y enmascarado como Sean Connery (época James Bond), Clyde, al bajo, y con la máscara de Del Boy, Ralph, aporreando la batería bajo el aspecto de un inquietante Pavarotti, y Clemens, un Al Gore que guarda todo tipo de secretos de Estado en su maletín de piel, donde esconde los samplers que hacen de Skurkarna una banda totalmente distinta a cuantas hayas escuchado.

Tras publicar tres singles y un LP, en el que regrabaron varios temas compuestos entre 2009 y 2012, Skurkarna vuelve a la carga con este nuevo disco, “In The Web of Villainy”, fruto de la unión de cuatro sellos españoles: Ghost Highway Recordings, KOTJ Records, New H-Records y Matadero Recordings. El segundo LP de Skurkarna es un caramelo con droga, de esos que nunca te dieron a la salida del colegio, envuelto en una magnífica portada de Darren Merinuk. Una orgía de dirtorsión, trémolo, delay y reverb, todo ello trinchado con diálogos de películas de cine negro; un disco difícil de catalogar, que se mueve con descaro entre el surf, el punk, el post rock e incluso la psicodelia. Alguien definió el sonido de Skurkarna sugiriéndonos la imagen de “Link Wray robando un banco mientras alucina con mescalina”, creo que no pudo estar más acertado. “In the Web of Villainy” te atrapa desde el primer corte, con una guitarra hipnótica y una batería trepidante, la antesala al desfile criminal que se da cita en los once temas que componen el disco; un LP sin fisuras en el que estos suecos se muestran con suficiente músculo y talento como para perpetrar el atraco del siglo.

  • Prev
Scroll to top